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Turismo y Animales Buceo respetuoso

Buceo respetuoso

Los animales y las plantas que habitan en mares y océanos están adaptados al ecosistema marino. El ingenio humano y la tecnología nos permiten tener el privilegio de conocer este entorno subacuático, pero debemos recordar que sólo somos visitantes, y que los animales que viven allí no están adaptados a la presencia humana. Por esta y otras razones, debemos aprender a entender la vida marina y a ser especialmente respetuosos cuando hagamos inmersiones.

Nuestras acciones pueden tener consecuencias sobre la vida marina. Para evitar que estas consecuencias sean negativas, listamos algunos consejos por un turismo responsable:

  1. Tener mucho cuidado a la hora de sumergirse en ecosistemas marinos y acuáticos, todos tremendamente frágiles. Aunque a primera vista puedan parecer rocas o plantas, muchos organismos acuáticos son en realidad delicadas criaturas que pueden morir por un pequeño golpe (incluso de una cámara de fotos o una rodilla). Una simple rotura de un trocito de coral, por ejemplo, puede matarlo, y tardan decenas de años en desarrollarse.

  2. Aprender en un ambiente “poco delicado” antes de ir a puntos de inmersión con vida marina o barrera coralina. Las barreras coralinas son ecosistemas extremadamente delicados que pueden resultar dañados como consecuencia de un mínimo contacto. Es importante saberse mover con el material para saber cómo evitar tocar y dañar el entorno. Las primeras inmersiones SIEMPRE hay que hacerlas o bien en piscinas, o en zonas de playa con fondos de arena, para aprender las técnicas que nos permitirán más adelante movernos en el agua con delicadeza, sin alternar el medio ni romper nada durante nuestro aprendizaje. Desconfía si, para aprender te llevan a puntos de inmersión con mucha vida, estarás ante gente que no cuida su medio, y sólo quiere tu dinero.

  3. Si se entra al agua desde la costa, hacerlo con cuidado por los caminos establecidos y sin dañar la vegetación ni los hábitats de las aves marinas.

  4. Controlar el equipo antes de sumergirse. Un simple gesto como asegurarse que todo el equipo esté bien colocado y en su sitio evitará provocar daños al ecosistema al arrastrarlo por el fondo o golpear corales o similares.

  5. Controlar bien la flotabilidad para evitar posarse sobre plantas o fondos frágiles. El cálculo correcto de los pesos y una flotabilidad neutra evitarán dañar el fondo con las aletas. Procura moverte lo menos posible, además de ir más cómodo y gastar menos aire, los animales se te acercarán más y no provocarás daños. Esto se aprende poco a poco, pero es imprescindible que las primeras veces, donde no se controla el medio y nos vamos chocando con todo, se haga en zonas donde no alteres el medio.

  6. Mantener una distancia prudente de todo. Disfruta siendo un simple observador de este maravilloso entorno. VER, nunca TOCAR es el lema del buceador responsable.

  7. Al bucear cerca del fondo debemos vigilar de no levantar arena con las aletas ya que podemos perjudicar a la fauna y flora, así pues, usaremos un aleteo de braza. la llamada “patada de rana”: Apréndela cuanto antes para disfrutar de un buceo limpio.. Cuando quieras apartarte del fondo, usa tus pulmones para elevarte sin tocar nada. Sólo si es necesario, usa las puntas de los dedos para empujarte hacia arriba, con mucha suavidad y tratando de no tocar nada que no sea piedra o arena, pero ten mucho cuidado ya que puedes incluso hacerte daño con especies que ni ves.

  8. Procurar no agarrarse a los corales, paredes, etc. Sólo si fuera necesario por una cuestión de corrientes, por ejemplo, se debe buscar una roca o un coral muerto para mantener la posición, , inspeccionando primero y teniendo extremo cuidado al agarrarte, tanto para no romper nada como para no hacerte tú daño, ya que puede haber peces piedra, escorpión, corales de fuego o mil y una especies que pueden provocarte serias lesiones en la piel. Puedes usar los “ganchos de corriente”, buscando un punto de roca que no dañe nada, o un cabo que puedas atar a alguna superficie rocosa donde, de nuevo, no haya nada que puedas romper.

  9. Resistir a la tentación de llevarse “recuerdos”. Llevarse corales, conchas u otros ejemplares de la vida marina puede tener graves repercusiones sobre el ecosistema. La mejor opción si queremos volver a casa con algún tipo de recuerdo, es tomar fotografías. Por supuesto, la ley y el sentido común prohíben capturar ningún ser vivo durante las inmersiones.

  10. No se debe perseguir, tocar o acosar a los animales. Aunque no se aparten de nosotros no significa que no nos tengan miedo, quizás están protegiendo su guarida. Provocar a los peces planos camuflados para que naden, o manosear a pulpos, por ejemplo, los puede provocar un gran estrés. Por supuesto, no se debe agarrar y “montar” sobre las tortugas marinas, ni ningún otro animal. Además del estrés que les provocamos, al tocarlos les quitamos una película especial que recubre su piel y les defiende de parásitos y otros elementos nocivos, con lo que estaremos provocando que puedan enfermar o bajar su nivel de protección. Nuestras acciones pueden estresar el animal, interrumpir su alimentación o reproducción y hasta provocar reacciones agresivas en especies no-agresivas, algo que ocurre especialmente cuando se hace “feeding” (alimentación) para atraerlos.

  11. No enfocar a los animales directamente con las linternas, es dañino, molesto, y puede alterar sus sistemas de protección/depredación

  12. No alimentar a los animales. Esto Les puede provocar una dependencia de los humanos que puede resultar muy perjudicial para los animales, su relación entre ellos y los ecosistemas donde viven. Asimismo se les puede modificar la dieta, incluso envenenar y provocar una alteración de sus comportamientos naturales, pudiendo llegar a generar conductas agresivas contra otras especies o incluso los mismos humanos.

  13. No comprar “souvenirs” provenientes de fauna u flora marina. No comprar por ninguna razón conchas, dientes de tiburón, objetos hechos con tortugas, peces u corales. La demanda de estos souvenirs es la causa de la matanza de estos seres.

  14. Apuntarse a actividades locales para solucionar los problemas ambientales locales. Hay muchas cosas que se pueden hacer para ayudar a preservar y mantener unas aguas limpias, como por ejemplo ayudar a limpiar las playas. Si encontramos basura, aunque no sea nuestra, nos la llevamos, no nos molesta para nada y vamos a hacer un gran bien. Si todos los buceadores se llevaran parte de lo que encuentran en los fondos, éstos estarían muchísimo más limpios y al mínimo deshecho que eliminamos del medio, estamos salvando la vida de varios animales de su entorno, sin lugar a dudas.

  15. Llevarnos nuestros desechos. A veces los destinos turísticos con más encanto son también los menos equipados para la recogida de basura. Por este motivo es importante que nos llevemos con nosotros todos esos desechos que generemos y que podrían contaminar el ambiente y poner en peligro a sus habitantes.

  16. Bucear sólo con empresas responsables que tengan, y apliquen, estrictas medidas de conservación y protección del medio ambiente. Si durante nuestro viaje, vemos que no se cumple, hacérselo saber y comunicarlo a nuestra agencia destino para que se lo comunique y no vuelva a trabajar con ellos.

Denunciar y no participar en cualquier actividad o inmersión que no cumpla cualquiera de estos requisitos.
No tener inconveniente en recriminar a otros buceadores que veamos tocando o molestando animales; imperdonable si son guías, cuyo comportamiento no va a hacer sino favorecer que otros hagan lo mismo, y reportar de inmediato a sus superiores.
Comunicar cualquier actividad que altere el medio y mostrar claramente nuestro rechazo: feeding, sacar animales de sus guaridas, perseguir o tocar, molestar con palos…




 

 

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Turismo Responsable - Fundación Faada

Inscrita en el Registro de Fundaciones del Ministerio de Medio Ambiente y Medio rural y marino con el número 1/2004.
La Fundación FAADA, para el Asesoramiento y Acción en Defensa de los Animales es una entidad sin ánimo de lucro para la protección de los animales.

Telf. 93 463 96 70 - turismo@faada.org
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