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Turismo y Animales Avistamientos y Safaris

Avistamientos y Safaris

Cada año se organizan 12 millones de viajes para observar animales en su estado salvaje, ya sea en safaris o excursiones para ver cetáceos, aves, osos, focas, lemures en Madagascar, leones en África, iguanas en las Galápagos, manatíes en Florida, o pingüinos en el Antártico.

BENEFICIOS

Una gestión responsable de estas actividades pueden ayudar a la supervivencia de ciertas especies. Los impactos positivos incluyen; la protección de los hábitats, el financiamiento de proyectos de conservación (con donativos, tasas o cuotas de entrada a parques), la creación de empleo para poblaciones locales que ofrece un incentivo económico para la conservación y educación acerca de la fauna salvaje, sus amenazas y la necesidad de protegerla.

Ejemplos en todo el mundo  demuestran como el turismo ha ayudado a proteger los animales y su hábitat que, en caso contrario, hubieran acabado destruidos o sujetos a usos alternativos con un mayor impacto ambiental (ex: los conservacionistas empezaron a organizar avistamientos de cocodrilos en Jamaica para proteger a estos animales de los cazadores furtivos. En las Galapagos, los avistamientos de fauna salvaje permiten cubrir prácticamente todos los costes del mantenimiento del parque nacional, en las Islas Seychelles el avistamiento del tiburón ballena permite recaudar fondos para el estudio y el monitoreo de estos animales.)

De hecho, diversos estudios demuestran que, en ocasiones, el avistamiento de animales en su hábitat proporciona una rentabilidad económica mucho mayor que no el uso de esos mismos animales en otros contextos. Por ejemplo la observación de nidos de tortugas genera unos ingresos tres veces mayores de los que se obtienen con la venta y el consumo de estos animales e implica la creación de puestos de trabajo para muchas más personas. El valor de un tiburón vivo de arrecife que frecuenta lugares de buceo equivale a 17 mil veces más que su valor muerto. Los avistamientos de aves en libertad y en sus hábitats naturales representan un valor anual de 23.9 millones de dólares: esto significa que libres, el valor de las aves exóticas es 54 veces mayor que capturadas.

EFECTOS NEGATIVOS

Sin embargo, este tipo de turismo tiene también efectos colaterales que pueden ser muy negativos.

Los avistamientos pueden causar cambios comportamentales y psicológicos en los animales e incluso afectar su hábitat natural. También hay riesgos relacionados con la expansión y el crecimiento del destino, que se convierte en más conocido y turístico.

Los animales afectados pasarán menos tiempo alimentándose o descansando y emplearán más energías para escapar o esconderse, en algunos casos llegando a buscar refugio en zonas más pobres de alimento o habitadas por un mayor número de depredadores.

Muchas especies suelen ser particularmente sensibles cuando crían o en las primeras etapas de su vida. Asustar o molestar a animales durante la época del aparejamiento o a hembras que están amamantando puede tener efectos muy negativos para la conservación de una especie. Las crías de grandes felinos, que acaban separándose de sus madres en presencia de visitantes incautos, pueden ser fácilmente victimas de depredadores.

También se pueden producir cambios psicológicos y químicos en la sangre, como el aumento de las hormonas del estrés, y varios problemas sobre todo en el caso de los animales alimentados por turistas. Las rayas de las Islas Caimán por ejemplo, al ser alimentadas manualmente por las personas, pasaron de ser animales solitarios a vivir en grupos de 12-15 individuos, y del alimentarse de noche al hacerlo de día. Estos animales presentan una mayor cantidad de heridas (causadas por la colisión con embarcaciones) y de parásitos. Análisis de sangre demuestran que estas rayas no reciben la cantidad necesaria de ácidos grasos esenciales que su sistema inmunológico necesita.

También hay que tener en cuenta que algunas especies, como los grandes simios, pueden contraer enfermedades humanas contra las cuales no tienen defensas.

Los hábitats naturales de los animales también pueden resultar perjudicados. Un dramático ejemplo en este sentido lo proporcionan las barreras coralinas de lugares que son regularmente visitados por buceadores inexpertos. Las roturas de corales acaban también con la vida de muchos organismos y reducen el hábitat en el que los peces desovan o se alimentan. De consecuencia, se reduce también la variedad de vida marina de ese lugar y así, el atractivo turístico del mismo.

La expansión turística incontrolada y los desechos generados por los turistas también representan un potencial riesgo para la supervivencia de la fauna local. Las mismas infraestructuras (hoteles, albergues, etc.) pueden representar un peligro para algunas especies: el desarrollo del turismo en las zonas de costa de varios países del mundo sigue provocando un serio impacto para las tortugas y sus nidos. Esto subraya la necesidad de un planteamiento muy riguroso que proteja la fauna de los efectos secundarios del desarrollo turístico.

Así mismo, también existen operadores que acosan a los animales excesivamente causándoles un estrés innecesario, alterando sus comportamientos (sociales, de caza, de huida, de alimentación, de cría, horarios, descanso) y ciclos vitales (hibernación), separando grupos, madres de crías o provocando accidentes mortales con los vehículos, y así llegando la supervivencia de las especies a largo plazo.

CÓMO SER RESPONSABLES

Las principales opciones para controlar los impactos negativos del turismo sobre la fauna y el entorno son:

- Reducir el número de visitantes: regulando el número de turistas que pueden acceder a la vez a una determinada área, aumentando el precio de las entradas, restringiendo los horarios de visita, marcando caminos a seguir obligatoriamente.

- Modificar las visitas: introduciendo y adoptando códigos de buenas prácticas para los avistamientos (ex: en Uganda, los turistas tienen que mantener una distancia mínima de 7 metros de los gorilas, no pueden tocarles, hacer fuertes ruidos ni utilizar el flash de las cámaras de fotos. Los avistamientos de gorilas están limitados a máximo 1 hora/día, todos los tours son encabezados por guías expertos y limitados a grupos de máximo 6/8 personas.)

- Formar y emplear guías para que, una vez tengan los conocimientos necesarios, acompañen a los turistas y supervisen los avistamientos

- Alejar las zonas de avistamientos – la WDCS por ejemplo, promueve, siempre y cuando sea posible, los avistamientos de ballena desde tierra en lugar que desde los barcos

- Redirigir las visitas: impidiendo el acceso a las zonas más sensibles y desarrollando atracciones alternativas como centros de visitas y de interpretación de la fauna o nuevas zonas de avistamientos para minimizar la presión sobre las áreas más visitadas. Es también importante emplear un sistema de “zonas” que permiten un diferente nivel de acercamiento a la fauna.

- Efectuar estudios previos que indiquen el tipo de actividades/número de turistas compatibles con una determinada localidad y su fauna, teniendo especialmente en cuenta, la posibilidad que de una creciente demanda – tanto del destino, como de los avistamientos – por parte de los turistas.

- Controlar y restringir el número de operadores turísticos que puedan trabajar en una determinada zona (invitándoles a subscribir códigos de buenas prácticas y limitando el número de permisos y licencias).

- Por parte de los turistas, denunciar malas prácticas de empresas u otros viajeros y respetando los límites y buenas prácticas.

EFECTOS DESCONOCIDOS

Por último, es importante tener en cuenta que todavía se sabe relativamente poco sobre la biología de los animales que se suelen observar en los avistamientos y los efectos que el turismo puede ejercer sobre ellos.

Los códigos de buenas prácticas se suelen basar en el intento de minimizar las señales visibles de estrés que pueden padecer los animales, pero el conocimiento real de los efectos a largo plazo del turismo de avistamiento es aún bastante limitado. Por ejemplo, empieza ahora a aparecer claro que las repercusiones en especies “cercanas” pueden ser muy diferentes, como en el caso de los leones y de los guepardos, y reflejan diferencias biológicas y comportamentales. Los guepardos, especie en peligro de extinción, son los grandes felinos más sensibles y vulnerables ante la presencia humana ya que cazan durante el día, tienen que cazar cada día y son animales muy tímidos. La presencia de un elevado número de vehículos turísticos puede molestarles y afectar el éxito de sus cacerías, por ejemplo porque el ruido de los coches alerta a sus presas. En el Serengeti se han contado varios casos de guepardos atropellados y de crías de guepardos que fueron cazadas por otros depredadores tras alejarse de sus madres. Como consecuencia, los códigos de buenas prácticas para los avistamientos de una especie no se pueden aplicar automáticamente a otra especie del mismo grupo y mayores estudios se tendrán que llevar a cabo sobre el tema.

CONSEJOS GENERALES

En general y aunque haya que tener en cuenta estas limitaciones y las importantes diferencias entre especies, desde FAADA aconsejamos a los turistas que realizan avistamientos de animales tener en cuenta por lo menos, los siguientes consejos generales.

  • La toma o intromisión perjudicial de fauna y flora están prohibidas.
  • No utilices aviones, naves, barcos pequeños, u otros medios de transporte de manera que perturben la fauna en tierra o en el mar. Algunos vehículos van demasiado rápido, hacen demasiado ruido o cambian de dirección bruscamente, e incluso pueden provocan accidentes con los animales (a veces porque se acostumbran a los vehículos y les pierden el miedo).
  • No toques ni manipules a los animales, podrías transmitirles enfermedades, infecciones o parásitos (y viceversa). Si estás enfermo o no te encuentras bien, no participes de estas excursiones ya que podrías poner en peligro incluso la vida de la fauna salvaje.
  • No alimentes a los animales - esto puede alterar sus patrones de comportamiento y poblaciones, crear dependencia y habituación en los animales, provocar agresiones hacia las personas u otros animales y provocarles problemas de salud. Procura también no comer durante la visita (esto podría transmitir enfermedades o provocar ataques de los animales).
  • Cuando te vayas, llévate toda la basura - incluyendo las pieles de las frutas.
  • No provoques a los animales ni intentes atraer su atención gritando, haciendo ruidos o movimientos exagerados (como agitar los brazos). Esto puede estresarlos, asustarlos, interrumpir sus comportamientos naturales o lo pueden interpretar como una amenaza e incluso atacar.
  • Evita el contacto visual con los animales, para algunas especies puede significar una amenaza.
  • Se requiere un cuidado especial durante la época de reproducción o muda de los animales.
  • No te coloques entre dos animales, especialmente entre una madre y su cría- algunas especies son altamente protectoras y podrían atacar si sospechan que sus crías están amenazadas o dejando más vulnerables a las crías ante los depredadores.
  • Procura no dañar las plantas, por ejemplo al caminar, conducir vehículos, o aterrizar, en áreas o en laderas cubiertas por musgos o líquenes.
  • No intentes atraer a los animales hacia tí o hacia tu grupo con comida u otros incentivos. Habituar a los animales a los humanosles puede hacer dependientes, vulnerables o peligrosos.
  • Minimiza el ruido para evitar asustar a la fauna.
  • Sé previsible y consistente en tu comportamiento. Evita hacer movimientos repentinos.
  • No introduzcas plantas ni animales no nativos.
  • Manten a una distancia segura de la fauna salvaje, tanto en tierra como en mar, respetando las distancias mínimas.
  • Respeta el tiempo máximo permitido para el avistamiento.
  • Si tienes que hacer tus necesidades físicas, hazlo lejos de los animales, cava un agujero lo más profundo posible (unos 30 cm) y tápalo luego.
  • Respeta el número máximo de visitantes permitidos. Demasiadas personas pueden estresar, poner nerviosos a los animales e incluso estos pueden alejarse de su zona.
  • Si alguien del grupo, o incluso el guía, no respeta estas normas, corrígele y denúncialo a los organizadores.
  • Fomenta el uso de binoculares para ver los animales marinos y las aves

 

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Turismo Responsable - Fundación Faada

Inscrita en el Registro de Fundaciones del Ministerio de Medio Ambiente y Medio rural y marino con el número 1/2004.
La Fundación FAADA, para el Asesoramiento y Acción en Defensa de los Animales es una entidad sin ánimo de lucro para la protección de los animales.

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