Khao Kheow Open Zoo, otro centro de maltrato en Tailandia

khao khew open zoo

En ocasiones se entiende la idea de zoológico como un lugar diferente a un circo, aunque en algunos casos las diferencias puede llegar a ser pocas. Los zoos se siguen utilizando a los animales para hacer espectáculos a gusto del visitante, ignorando por completo el bienestar de los animales.

Hace poco World Animal News alertaba de que en el Khao Kheow Open Zoo se hacía nadar a los elefantes en una piscina. Por esto si fuera poco, este centro también permite, por un módico precio, acariciar cachorros de tigre y alimentarlos con biberón (igual que en el Tiger Temple), alimentar a todos los animales y hacerse fotos con ellos.

A los elefantes les gusta el agua, pero cuándo y cómo ellos quieren. No es natural que los elefantes naden. Estos animales disfrutan bañándose en el agua siempre que lo hagan pie, así que es extremadamente extraño que vayan a un lugar donde no toquen el fondo y menos aún que naden. En la naturaleza, los elefantes jamás nadarían por iniciativa propia y, por gracioso que sea ver un elefante bajo el agua, si hunde la cabeza es muy probable que sea porque le cuesta mucho esfuerzo mantenerse a flote. Es decir, estos elefantes se están a punto de ahogarse con cada baño.

Es evidente que se ha entrenado a los elefantes para realizar este espectáculo y con ello podemos estar seguros de que ha existido un grave maltrato animal. En un vídeo de la web oficial del Khao Kheow Open Zoo aparecen elefantes siendo obligados a entrar en la piscina para que los turistas puedan verlos bajo el agua a través de un cristal. En la piscina también son montados por sus mahouts, que además están presentes durante toda la actividad y, por lo tanto, no es un comportamiento en absoluto natural. También, al final del citado video, podemos ver un elefante realizando un truco de circo poniéndose a dos patas.

Otra actividad de este zoológico son los paseos a lomos de elefante para los visitantes. A estas alturas no creemos necesario recordar el maltrato que supone una actividad así y la crueldad que hay detrás de este negocio. Aun así, se puede encontrar información aquí.

Los elefantes están siempre acompañados por sus mahouts y vigilados por guardas de seguridad que llevan ankus. Para acabar la lista de malas prácticas, también se permite a los visitantes alimentar y hacerse fotos con los demás animales que viven en el centro.

Se permiten y fomentan actividades de entretenimiento como:

Selfies con koalas, orangutanes, etc
Esto es algo peligroso ya que es muy estresante para ellos y pueden resultar agresivos. El único motivo para hacerse una foto sin miedo sería si el animal estuviese drogado para permitir la actividad y, de ser el caso, hablaríamos también de explotación y maltrato animal. También se hacen fotos con crías de cocodrilo pero, en este caso, los animales aparecen con la boca atada.

Fotos con elefantes
De nuevo, que los humanos interactúen con un elefante como si se tratase de un perro es absolutamente antinatural. Para conseguir que los animales no se asusten o ataquen se han recurrido a técnicas de entrenamiento brutales como el Pajaan.

Alimentar a pingüinos
Tampoco sucedería jamás de forma natural. Los animales pierden su capacidad de pescar en el agua y entran en la rutina de ser alimentados a mano por los visitantes, incluidos niños pequeños. Antes de alimentarles, se les pone “ropa” y se les lleva con una cinta transportadora para que los visitantes agolpados a los lados puedan hacerles fotos y tocarles.

Alimentar a leones y fotos con cachorros de tigre
A través de una barra de metal que se introduce dentro de la jaula para darles porciones mínimas de comida. Los leones ni siquiera deben levantarse, investigar o cazar tal y como harían en su hábitat natural si fueran libres.  En las redes sociales se puede comprobar que el centro permite, pagando a parte, acariciar cachorros de tigre y alimentarlos con biberón. Con esa actividad hay que pensar en la misma premisa que el Tiger Temple: Debemos preguntarnos ¿dónde están sus madres?, ¿por qué comen con biberón? ¿por qué siempre hay cachorros “disponibles”? ¿dónde van cuando crecen? ¿pueden hacer el ejercicio que necesitan si están siempre disponibles para fotos?

 

En general, el Khao Kheow Open Zoo permite alimentar, o lanzar comida, también a ciervos, jirafas, hipopótamos, canguros, monos, rinocerontes, tapires, como no, elefantes y prácticamente a todos los animales del centro. Todos ellos se presentan al momento para recibir comida de los turistas agolpándose y empujándose entre ellos. Debemos saber que este comportamiento no es en absoluto normal en animales que ya reciben su comida diaria suficiente. Su actividad sería alejarse por un rato de los visitantes que aparecen constantemente para descansar tranquilos. En muchos casos, además, se pueden percibir estereotipias –movimientos repetitivos sin sentido- entre los animales, lo que significa un trastorno de comportamiento muy grave para su bienestar y está asociado a la cautividad.

Cómo siempre decimos, es muy importante informarnos antes de realizar una visita a lugares en los que haya animales, y más aún cuando encontramos fotos y vídeos en su propia web donde se ve claramente que se permite la interacción con los visitantes sin apenas restricciones. Aquí os recordamos los requisitos que debe tener cualquier santuario o centro de rescate –y que deberían tener los zoológicos y cualquier centro con animales abierto al público- para estar seguros de que el bienestar animal se respeta por encima de los intereses lucrativos.

04/09/2018

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