Desde México, nos llega un nuevo y absurdo caso de explotación animal. Manuelín es el nombre dado a un burro utilizado como atracción turística en Acapulco. El uso de este animal, es una tradición que se remonta a los años 60, cuando fue introducido en la Isla de Roqueta en Acapulco bajo el nombre de «Burro de la Roqueta». En aquel entonces, su función era transportar diesel para alimentar el motor del faro y proporcionar iluminación en la playa.
Con el transcurso de los años, los burros fueron reemplazados para su función original, pero estos animales aún forman parte de la tradición playera, ya que ahora se utilizan como forma de entretenimiento para los/as viajeros/as. De hecho, son explotados para fotografías con turistas y, en ocasiones, ¡se les obliga incluso a consumir cerveza!