París prohibirá los paseos en poni para niños y niñas en sus parques públicos a partir de 2025. La capital francesa accede así a las demandas formuladas en una larga campaña por las entidades locales de defensa animal, que llevan tiempo argumentando que estos animales se ven obligados a trabajar durante muchas horas al día sin que se les quiten nunca el bocado, sin acceso a agua fresca y heno, y soportando horas en camiones de transporte en la ciudad. Sin olvidar, por supuesto, que los y las menores no aprenden nada sobre los animales en estos paseos, ni siquiera crean un vínculo emocional. Simplemente convierten a los ponis en objetos de entretenimiento.