Historias de viajeros: España, Jordania, Egipto, Argentina, México y Francia

Nuestra amiga Eva comparte con nosotros sus experiencias como turista y amante de los animales en varios países del mundo.

Denuncias de este tipo son muy útiles tanto para el trabajo de FAADA como para que tú que nos lees no pierdas ni un minuto de tus vacaciones ni un euro de su presupuesto de viaje en actividades que explotan los animales! Así que…muchísimas gracias Eva!

Hola, quería explicar un par de experiencias vividas en sitios turísticos y lo que me pareció un trato injusto con los animales.

A veces, no es necesario viajar por ejemplo a Marruecos y contemplar como la atracción turística es fotografiarse con un pobre mono o serpiente tratado en pésimas condiciones (como me ocurrió), sino que podemos tener ejemplos locales cerca de casa.

Me ocurrió hace dos semanas, concretamente en el Monasterio de Piedra (Calatayud, Zaragoza). Mi familia es de allí por lo que he visitado el  parque natural muchas veces. Lo que no me esperaba es que hayan creado una nueva atracción (innecesaria totalmente y fuera de lugar) que es la «Exhibición de aves rapaces».

Cuál fue mi sorpresa cuando nada más entrar en el parque, un chico SI o SI, te coloca a un hermoso búho encima (casi forzado, no te da lugar a negarte) y acto seguido aparece un fotógrafo y empieza a disparar el flash.

Mostrando interés por el animal (y ya pensado en contactar con FAADA), me dijeron que era un Búho californiano que utilizaban para hacer fotos y exhibición y que lo tenían «amaestrado desde pequeño». Pobrecito, lo que debe ser un flash detrás de otro.

Sinceramente, me pareció surrealista, que en el monasterio de Piedra, hubiera un ejemplar americano. Es como  un Oso Polar en los zoos del Mediterráneo, fuera de lugar.

Lo peor fue que al finalizar la visita al parque, habían montado una especie de refugio (por así llamarlo, no dejaba de ser una casa pequeña) y entre vallas tenían atados con cadenas a varias aves rapaces norteamericanas, todas ellas.

Ahí estaba el águila pescadora de cabeza blanca (símbolo de los USA) con cadenas, búhos, mochuelos y otro tipo de águilas atadas porque ese día, no hacían exhibición de vuelo. Dicen que la cetrería es un arte, pero esa imagen me resultó muy triste. Lo mismo que ver enjaulado y solo a un buitre leonado.

¿Qué necesidad hay en un parque natural repleto de cascadas y bello por si sólo,  tener enjaulados y atadas a esas aves rapaces norteamericanas? Fauna que no es local y en esas condiciones?.

Desconozco el trato que se le da a esas aves, pues ciertamente vi a una cuidadora que los alimentaba con esmero y mimo, pero realmente, me pareció muy triste e innecesario «el espectáculo de rapaces americanas» en un parque natural de Aragón.

También quería denunciar otras experiencias que he tenido como turista en otros países.

El primero es Jordania, en concreto las ruinas nabateas de Petra. Una de las atracciones arqueológicas más importantes, junto el Templo del Tesoro, es el llamado Monasterio. Realmente, se encuentra excavado en una colina de difícil acceso (una hora de ascenso entre barrancos, escalones excavados y piedras). No es apto para cualquier persona. ¿Solución? Burritos camicaces. Esa es la palabra.

No soy nadie para juzgar como los beduinos que todavía habitan en la zona se ganan un dinero extra, pero si el trato que reciben esos pobres animales que es inhumano. Se les obliga durante horas a subir y bajar cargados de turistas (con el peligro de resbalar y caer tanto para el animal como la persona por el precipicio) a toda velocidad. Mientras yo ascendía a pie lentamente, vi muchos burritos que de tan agotados (y cargando auténticos pesos muertos encima que reían divertidos para indignación mía) no podían ni dar un paso por lo que se les golpea duramente.

Lo anecdótico es que el gobierno jordano a la entrada del yacimiento (fundado por la mítica Rania de Jordana) tiene un centro de defensa y trato a los equinos.

Contrariamente, si debo decir, que a la entrada a Petra, en el Siq, los lugareños ofrecen un corto trayecto a caballo. Tuve la oportunidad de conocer a uno de ellos y montar en un caballo y el amor y el trato que les dan a sus caballos me pareció digno de elogio (ok, los utilizan para montar a turistas un par de metros simulando a Indiana Jones), pero de verdad que fue muy interesante ver el cariño que existía entre los caballos y sus propietarios, como estos hablaban (con nombre propio) de ellos, los acarician, cepillaban, cuidaban, refrescaban, les hacían descansar, bañaban….etc

Otra experiencia muy negativa la tuve en Egipto. El viaje consistía en un crucero por el Nilo, Abu Simbel y como no, El Cairo, Alejandría y Gizeh.

Una de las visitas, cerca de Assuan y Luxor es el templo de Horus de Edfú. Las agencias locales turísticas «te obligan» a llegar al templo en una calesa tirada por un caballo. Era reticente pero me dijeron que el autobús no subía al templo y formaba parte de la excursión. NUNCA jamás he visto un trato tan cruel hacía el pobre animal. No solamente estaba escuálido (costillas, patas….) y malnutrido, sino con los cascos destrozados y las patas llenas de heridas y llagas. Desolador. Llego un punto en que el pobre caballo blanco (sucio y maltratado) se paró en plena carretera asfaltada, temblando, a punto de caer muerto, respirando con dificultad porque no podía más. Fue horrible, iba con una amiga (ambas muy delgadas por cierto). Me bajé de la calesa automáticamente y me negué a continuar viendo sufrir al animal, además de soltar improperios al egipcio. El lugareño conductor, se enfadó y se lió a latigazos con el pobre caballo, que a duras penas podía levantarse. Yo empecé a llorar intentanto socorrer al pobre caballo e intentando localizar al guía de la agencia al que se le ocurrió obligarnos a montar. No sirvió de nada. Dejaron tirado al pobre caballo en la carretera y a dos chicas solas en pleno pueblo (nadie nos explicaba como llegar al templo de Edfu) hasta que vino otra calesa con otro caballo. Me las pasé llorando y os puedo asegurar que por más historiadora del arte que sea, de ese templo me quedó un recuerdo horrible. Pedí al guía que la vuelta por favor, nos llevaran en coche o taxi.

Y qué decir de los camellos de las pirámides……..sucios, atados, en mal estado…..horrible.

No me ocurrió lo mismo en el sur de Túnez, concretamente en el Sahara y la frontera con Argelia. Es una zona poco turística y los beduinos conviven realmente con rebaños de camellos (dromedarios) semisalvajes. He viajado por muchos países árabes y cierto es que esta vez no pude resistirme a montar en uno de ellos, pero el respecto, amor y buen trato que vi de los beduinos hacía sus camellos (ellos mismos los consideran los ferraris del desierto y los valoran como la mejor de sus propiedades) me sorprendió. Tuve la suerte de ser invitada en una fiesta local en una haima y comprobarlo por mí misma.

Finalmente, también me gustaría denunciar una situación que ocurre en muchas ciudades de Argentina. Especialmente las de la provincia de Buenos Aires y es la cantidad de perros abandonados que merodean por las calles. En general , son perros inofensivos, muy cariñosos que han sido abandonados o se han escapado y forman colonias. La gente los alimenta bien y consideran normal que vagabundeen en libertad.

Quizás esté equivocada pero yo lo pasé muy mal ese mes en Argentina,  no sólo porque me encariñaba de cada perro que encontraba que me seguía fielmente buscando mimos y con el que acababa en la carnicería de turno para después llevarme el disgusto al no poderlo acoger, sino también por una cuestión práctica y de salud.

Encontrarte «manadas de perros sueltos,» por cariñosos que sean, sin ningún tipo de control sanitario por parte del gobierno (además de las heces o esterilización) no me parece correcto. Hay muchos perros enfermos y en pésimas condiciones que mueren atropellados, que viven abandonados y no hay ningún refugio, organización…etc que se haga responsable.

No es justo.

Y por último, quiero compartir mi experiencia en Méjico (Riviera Maya) donde acabé fotografiándome en una playa con un mono araña y unos guacamayos.

Nos alojábamos en el  HOTEL GRAN SIRENIS RIVERA MAYA. Elegimos ese hotel (como la mayoría de Akumal, son de lujo y muy aislados) precisamente por su localización, en media selva y arrecifes de coral de Akumal, junto a las ruinas de un faro maya.

La verdad es que me sorprendió como el complejo realmente había respetado parte de la selva y manglares con su fauna autóctona y te avisaban. Era normal encontrarte una especie de armadillos y zorros, iguanas en cualquier parte, unos peces increíbles en el arrecife de coral, pelícanos, barracudas y pájaros varios.  Si madrugabas, te los encontrabas entre la vegetación, era realmente fantástico y eso debo reconocerlo al hotel.

Estando en la playa aparecieron dos chicos del hotel (llevan uniforme) con un mono araña. Se llamaba Pelé y era realmente precioso parecía muy bien cuidado y mimoso. No pensé más.  Más allá de eso, me contaron que era una especie «de mascota del hotel y que uno de ellos había criado desde pequeño y estaba ya acostumbrado a sacarse fotos con los turistas». Lo reconozco, no hay excusa, estaba de viaje de novios, en el Caribe y antes de pensar o darme cuenta, ya teníamos a Pelé en nuestra cabeza o acurrucado (siguiendo las «instrucciones» de su dueño) y el fotógrafo al lado (salido de no se dónde), porque el gancho es un tipo que se pasea con un mono en el hombro como quien nada, y claro, lo miras, preguntas…y es entonces cuando aparece el amigo con la cámara).Al día siguiente, aparecieron otros chicos con dos hermosos guacamayos.  Y en el parque natural de Xel-Ha, con iguanas de colores. La misma historia. Ocurrió en septiembre de 2009.

Ahora veo las fotos y me arrepiento, lo de las fotos es una práctica muy habitual según parece en la zona. Como el templo budista de los Tigres en Tailandia, se utilizan los animales como gancho y no está bien.

Pero gracias a dios, también existen lugares con Turismo Responsable hacia los animales.

Una grata sorpresa me la llevé en la reserva natural de lobos de Orlu, en el sur de Francia. Es un ejemplo de cómo un turista puede disfrutar y admirar a los animales (desde observatorios escondidos en su propio hábitat) con respeto, sin fotos, sin animales drogados, sin explotación sin maltrato. Si recorres durante 3 horas la montaña siguiendo el itinerario y con mucha suerte, te escondes en los observatorios colgados en los árboles, a base de paciencia, quizás tienes la suerte que aparezcan una manada de lobos en libertad (con las medidas de seguridad pertinentes claro está para animales y personas). Y ese momento, no se paga ni con la mastercard.

Espero que mi experiencia sirva para mejorar un poquito las cosas y entre todos pongamos de nuestra parte para hacer un turismo responsable con los animales.

 

21/09/2011

4 pensamientos en “Historias de viajeros: España, Jordania, Egipto, Argentina, México y Francia

  1. Chelsea

    Hice el mismo camino en Egipto…jamas vuelvo. Los pobres caballos…no habia otra opcion y casi salgo llorando despues de ver como tratan los pobres animales. Egipto no es el lugar para alguien a quien le importan los animales.

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    1. ninive

      Hola !!!! me ocurrió exáctamente lo mismo con los caballos en Edfú. Muy triste. Además es que no te dan opción a elegir, SI o SI debes ir en calesa !!!!

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  2. María José Lucena

    Hola, me ha alegrado encontrar esta denuncia sobre el Monasterio de Piedra porque el pasado día 2 de septiembre de 2011 estuve visitándolo con mi familia y para empezar me desagradó que incluyeran en la entrada una exposición y exhibición de vuelo de aves rapaces.
    No me hace ninguna gracia contribuir a la explotación animal con mi dinero pero habíamos viajado muchísimos kilómetros para ver el sitio y pensé que así de paso le echábamos un vistazo a las condiciones en que los tenían, sobre todo a los que no estaban participando en la exhibición.

    Y nos llevamos una desagradable sensación al ver a esos pobres animales atados por una pata, y algunos de ellos (creemos que búhos o similares) intentando zafarse desesperadamente del cepo una y otra vez. También había un pájaro tropical solo y aburrido dentro de una jaula cerca de allí. Todo esto nos estropeó la buena impresión que nos había dado ese lugar, el cual hasta ese momento tan desagradable pensábamos recomendar encarecidamente a nuestros amigos y familiares. Realmente es una pena que un sitio con un paisaje tan agradable y privilegiado ofrezca este tipo de espectáculos.

    Escribí al Parque mediante el formulario de contacto que tienen en su web expresando mi queja, pero no he recibido ninguna respuesta hasta el momento.

    Si desde Faada deciden emprender alguna campaña para que dejen de incluir esas actividades en la visita al parque, que por otro lado no necesitan dado lo espectacular del sitio, cuenten con mi ayuda para difundirla.
    Les enviaré una foto de las aves atadas. Pueden encontrar más información aquí: http://www.monasteriopiedra.com/vuelo-de-aves-rapaces, donde curiosamente ellos mismos lo promocionan «bajo un prisma de tipo educacional y medio ambiental».

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  3. admin Autor

    Hola!

    Quería decir a Eva y María José que desde InfoZoos nos hemos puesto en contacto con las autoridades aragonesas para transmitirles nuestra preocupación ante la legalidad y el estado de los animales mantenidos en el Monasterio de Piedra y hemos pedido al Seprona que investigue.

    Aquí abajo encontrareis toda la info:

    http://www.infozoos.org/ver_noticia.php?not_id=84

    Una vez más gracias por avisarnos!

    Giovanna

    Responder

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