Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia y servicio. Si continúas navegando, estás aceptando nuestra política de cookies. Pero puedes cambiar la configuración en cualquier momento. Más información

Aceptar

Turismo y Animales

Elefantes en los Templos

La presencia de elefantes en templos es una tradición vinculada con la religión hindú y budista y se da, principalmente, en la India y Sri Lanka. Estos animales viven cautivos y son empleados en ceremonias y festivales como símbolo de fortuna y buena suerte. Aunque su presencia no esté directamente vinculada a la industria del turismo, es frecuente que muchos visitantes extranjeros acudan a estos templos ante el atractivo cultural con el que se disfraza esta cruel tradición. Sólo en la ciudad de Kerala, al sur de la India, viven unos 600 elefantes utilizados para este fin.

La vida de los elefantes en los templos está llena de estrés, aburrimiento y soledad. Se les mantienen encadenados de sus patas, en ocasiones por una delantera y otra trasera que no les permiten ni darse la vuelta. Esta grave limitación de movimientos durante largos períodos de tiempo, no contempla ninguna medida de bienestar, provocando frustración, dolor físico y un profundo sufrimiento psicológico. En consecuencia, estos elefantes presentan conductas estereotipadas como el balanceo constante de la cabeza de arriba abajo o del cuerpo de un lado a otro. Se trata de comportamientos enfermizos y no de un “baile” como algunos de sus responsables suelen justificar. Con el tiempo, las cadenas pueden provocar cortes, heridas o graves infecciones que pueden costarles la vida.

Consecuencias físicas

Los templos no están equipados con las instalaciones adecuadas para el cuidado de un elefante ni para satisfacer sus necesidades. Por ejemplo, un elefante salvaje pasa 18 horas al día buscando comida y puede beber hasta 200 litros de agua. Durante las horas más calurosas del día, estos animales buscan la sombra y se extienden tierra sobre la piel para protegerse del sol. Pasan mucho tiempo en el agua para enfriar el cuerpo, suavizar su piel y tomar baños de barro. En un templo, la falta de sombra y de acceso al agua puede provocarles irritaciones de la piel, molestias y quemaduras de sol.

A estos mismos elefantes se les hace participar en procesiones religiosas convertidas en festivales altamente masificados, que pueden durar varios días y en las que los animales se ven privados de descanso. Rodeados por luces, fuego, gente y ruidos, estas procesiones son muy estresantes para los animales. Durante la temporada de festivales, los animales son trasladados de una procesión a otra y al finalizar los festejos, muchos de los elefantes se encuentran muy débiles, desnutridos, deshidratados, agresivos, y enfermos.

Consecuencias en su comportamiento natural

Los elefantes son animales altamente sociables, las hembras y los jóvenes viven juntos en manadas y las crías pasan mucho tiempo jugando. Los elefantes en los templos se mantienen aislados y en los casos en que hay más de uno, se les priva de contacto con los demás.

El Pajaan: romper el alma a los elefantes

¿Y cómo se consigue “domesticar” a los elefantes que viven en los templos?
El Pajaan es una práctica de “adiestramiento” o mal llamada “domesticación” cuya finalidad es la de “romper el alma” de los animales para que se conviertan en seres sumisos y totalmente incapaces de desobedecer las órdenes de los humanos. Esto se consigue separando a los jóvenes elefantes de sus madres (algo que de por sí ya es muy traumático en estos animales).

Para someter su voluntad, se les suele privar de comida y agua. Se les limita todo contacto social o movimiento encerrándolos en jaulas o encadenándolos, privándoles de sueño y descanso, golpeándolos repetidamente con ganchos metálicos en lugares sensibles como las orejas y los ojos. Cuanto más se intenta rebelar el animal, más golpes recibe. Estos animales nunca serán capaces de olvidar esta violencia y después del pajaan, siempre tendrán miedo a los hombres. Es este miedo, no la falsa domesticación, la que permite controlarles y dominarles.

El documental Gods in Shackles detalla la vida de estos animales en los templos de Kerala y muestra la crueldad de esta tradición.

 

 

 

Política de cookies