Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia y servicio. Si continúas navegando, estás aceptando nuestra política de cookies. Pero puedes cambiar la configuración en cualquier momento. Más información

Aceptar

Ser un Turista Responsable - Viajar en Coche

Viajar en Coche

Si es la primera vez que el animal va a viajar en coche, lo mejor es acostumbrarle (si ya no lo está) unos días antes. Así que antes del viaje, se debería empezar a recorrer con él breves distancias en coche intentando llevarle siempre a sitios agradables (como a un parque) para que asocie el coche con recuerdos positivos. Muchos de los trastornos que sufren los animales al viajar están asociados con el lugar de destino. Si el animal solo sube al coche para ir al veterinario, a la peluquería o a sitios que no le gustan, es normal que acabe “cogiéndole manía” a este medio de transporte. Así que es muy importante ir juntos a destinos ¡de su agrado!

Antes de salir es importante llevarlo de paseo para que camine y descargue energía. Durante el camino, se deberían hacer varias paradas para que pueda hacer sus necesidades, beber y realizar ejercicio.

El interior del coche debe de estar bien ventilado durante el viaje, pero siempre hay que asegurarse que el animal no saque la cabeza por la ventanilla, ya que esto podría producirle problemas oculares o auditivos, o incluso, en caso de frenazo, podría golpearse contra el borde de la ventanilla.

Suelto o en la jaula

Los animales no deben de ir sueltos en el coche, ni en brazos, ya que esto podría ser la causa de un accidente. Lo ideal, si el modelo del coche lo permite, es que el animal viaje en el maletero, colocando antes una red o una verja para que no pueda pasar a la parte delantera del vehículo. Existen una gran variedad de estos separadores que se pueden adquirir en tiendas de animales.

Otra opción es que el animal viaje en el interior de un trasportín, o de una jaula (para los perros más grandes) adecuado/a para su tamaño. Pero no se debe colocar el transportín encima del asiento. Aunque se le ponga un cinturón, en un frenazo podría salir volando.

Otra opción es el arnés de seguridad para perros. Se engancha al cinturón de seguridad del asiento trasero, el animal viaja sentado o tumbado sobre el asiento de atrás y ocupa el lugar de una persona. Este sistema es el más económico y tiene la misma función del cinturón para las personas.


 

Política de cookies