Opinión de una viajera: Barcelona y sus animales

Foto del Aquarium de Barcelona

Foto del Aquarium de Barcelona

Hace unos meses estuve unos días de vacaciones en Barcelona, la ciudad me pareció un lugar fantástico en el que puedes perderte por todos sus barrios y descubrir lo mejor de cada uno de ellos. Sin embargo, hay algo con lo que me quedé totalmente decepcionada y abrumada.

Decidimos ir a visitar el acuario ya que es una de las visitas recomendadas de la ciudad. Al principio nos pareció buena idea, un paseo por las Ramblas de Barcelona hasta el Port Vell, para finalizar el paseo matutino visitando el Aquarium de la ciudad.

Lo primero que me gustaría compartir con vosotros es el elevado coste de las entadas, lo cual si no recuerdo mal ascendía a unos 17 euros por persona. A pesar del precio de las entradas, lo cual aumentó todavía más nuestras expectativas sobre el lugar, seguíamos entusiasmados por entrar y descubrir las maravillas del mundo marino.

Pues lamentablemente no descubrimos ninguna maravilla acuática o marina, todo lo contrario. Cuál fue mi sorpresa al entrar que me encuentro con unos pobres pingüinos, colocados en un recinto vertical incrustado en la pared. No sé qué fue peor de todo, si llegar a sentir la tristeza y la pena que estos animales transmitían con solo mirarlos, o darme cuenta de que ni siquiera la decoración del recinto en el que se encontraban incluía hielo, nieve o ni que fuese algo blanco que les recordara a su hábitat natural.

Sin ir más lejos pasamos a la cinta corredera con la cual puedas hacer un recorrido en una especie de pecera enorme. La verdad es que fue muy triste ver como los tiburones, unos animales tan predominantes y majestuosos de la fauna marina tenían una apariencia dejada, triste, ni si quiera ver sus enormes dientes me impactaba, más bien me entristecía más y más. Con el resto de animales sucedía más o menos lo mismo, hasta me daba la sensación de que el agua estaba sucia y apenas tenían plantas o algún tipo de vegetación que les pudiese hacer más llevadero su día a día.

Me da mucha pena tener que compartir con vosotros y explicaros esta experiencia tan decepcionante y triste. Espero que este centro cambie sus instalaciones y les ofrezca a estos animales un espacio mínimamente digno en el que puedan vivir por lo menos sanos o tranquilos y si no es así, por lo menos que no te hagan pagar esa cantidad para ver lo que yo vi y sentir lo que yo sentí.

El viaje siguió sin ningún contratiempo, visitamos los puntos emblemáticos de la ciudad, he de decir que la Sagrada Familia me encantó, es un monumento increíble. A los dos días de nuestra llegada a Barcelona y tras nuestro fatal incidente en el aquarium, quedamos con unos amigos que llevan muchos años viviendo en la ciudad y decidimos ir a comer y pasea por la Villa Olímpica. A nuestro amigo se le ocurrió que antes de comer podríamos dar una paseo por el Parc de la Ciutadella.

El paseo fue fantástico y el lugar es maravilloso hasta que llegamos el Zoo de Barcelona. Ninguno de los allí presentes lo habíamos visitado nunca así que pensamos que podría ser una buena formar de rematar la mañana antes de ir a comer. Aquí es donde vino mi segunda gran decepción de este viaje… si pensaba que ya lo había visto todo no era así. Pagué la entrada y no duré más de una hora en el zoo, con esto creo que os lo puedo decir todo. Si lo del aquarium me sorprendió negativamente, lo del zoo ya fue demasiado, ¿cómo pueden tener a los pobres animales tan descuidados? No podía creerme el mal estado de algunas de las instalaciones, por no hablar del deterioro que presentaban algunos animales como el tigre o los leones y mejor ni menciono al pobre elefante. Yo no sé si desde que murió Copito de Nieve ya no sienten interés ni ganas de cuidar al resto de los animales pero desde luego me quedé alucinando, lo que podría describir como un sabor totalmente agridulce en mi visita a Barcelona.

Recomiendo a todo el mundo que visite Barcelona sin duda alguna me parece una ciudad maravillosa, pero yo me lo volvería a pensar un par de veces más antes de visitar estos «establecimientos turísticos» que de ningún modo me parece que representen al turismo responsable o ecológico, e incluso me atrevo a decir bajo mi punto de vista que desde luego no representan la esencia de la ciudad.

10/03/2015

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