La cautividad causa graves consecuencias neuronales

Otro estudio más demuestra que el cautiverio daña el cerebro de los mamíferos

En su artículo más reciente, Bob Jacobs, profesor de neurociencia del Colorado College (EEUU), comparte las conclusiones de su estudio neurológico en el que analiza y compara el cerebro de grandes mamíferos en libertad y en cautividad. Jacobs tiene una larga trayectoria en el estudio del cerebro humano así como de grandes mamíferos, y destaca la gran influencia que ejerce el entorno sobre el cerebro. 

La mayoría de las consecuencias del cautiverio se expresan con comportamientos visibles al ojo humano como por ejemplo estereotipias, mala salud dental, obesidad, autolesiones, etc., ¿pero qué pasa con aquellos daños que no son visibles?

Las investigaciones neurocientíficas indican que vivir en un entorno cautivo, empobrecido y estresante daña físicamente el cerebro. Al parecer, el hecho de subsistir en lugares confinados y estériles que carecen de estimulación intelectual o de un contacto social apropiado, adelgaza la corteza cerebral, afectando el movimiento voluntario, la memoria, la planificación y la toma de decisiones.

Además, los capilares se encogen y esto priva el cerebro de la sangre rica en oxígeno que necesita para sobrevivir. Las neuronas se hacen más pequeñas, y sus dendritas -que facilitan la conexión entre ellas- se vuelven menos complejas, perjudicando la comunicación dentr del cerebro. Como resultado, las neuronas corticales de los animales cautivos procesan la información de forma menos eficiente que las de los animales que viven en entornos enriquecidos y más naturales. 

Carecer de un entorno y capacidad de movimiento apropiados también tiene sus consecuencias neurológicas. La actividad física es necesaria porque incrementa el flujo de sangre al cerebro, aumenta la producción de nuevas conexiones y mejora las capacidades cognitivas. En libertad, los animales deben moverse para sobrevivir, alimentarse y  reproducirse. Por el contrario, en un entorno artificial los animales ven reducidas sus funciones cerebrales porque no deben buscarse el alimento, relacionarse, huir o aparearse.   

En cuanto al espacio, no poder realizar comportamientos naturales como la huida o el ataque crea frustración y aburrimiento crónico. Esto impacta negativamente en el hipocampo, que maneja las funciones de la memoria, y en la amígdala, que procesa las emociones. El estrés prolongado eleva las hormonas del estrés y daña o incluso mata las neuronas en ambas regiones del cerebro. También altera el delicado equilibrio de la serotonina, un neurotransmisor que estabiliza el estado de ánimo, entre otras funciones.

La evolución se ha encargado de desarrollar los cerebros de los animales para que se adapten a su entorno y sean exquisitamente sensibles. Vivir en circunstancias inapropiadas o abusivas altera los procesos bioquímicos, afectando la función neuronal mediante la activación o desactivación de diferentes genes. 

Está demostrado que el enriquecimiento, el contacto social y el espacio apropiado en hábitats más naturales son necesarios para los animales con cerebros grandes como los elefantes y los cetáceos. Entornos naturales adecuados reducen los comportamientos estereotipados, mejoran las conexiones en el cerebro y desencadenan cambios neuroquímicos que mejoran el aprendizaje y la memoria.

Gracias a esta y otras investigaciones, se puede confirmar que mantener animales cautivos para su “conservación y estudio” en zoológicos y acuarios empeora sus funciones cerebrales. El hecho de que el cautiverio de grandes mamíferos tenga este gran impacto en sus funciones cerebrales demuestra que es una práctica cruel y que las conclusiones de los estudios que se usan como premisa para justificar su cautiverio no pueden ser extrapolados a los animales que viven en libertad. 

Recuerda que si quieres ver animales salvajes, visitar un santuario es la mejor opción. Consulta cómo saber si se trata de un santuario de verdad o uno falso, y valora otras  alternativas éticas que no dañan, interfieren o interaccionan con los
animales. 

Noticia original con gráficos

28/09/2020

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *